Hay muchas características que definen a un buen profesor de inglés.
No basta con hablar inglés, ni siquiera siendo nativo, para saber enseñar. Las habilidades didácticas son tan importantes como las lingüísticas
Se prepara para tu clase:
Un buen profesor, por mucha confianza que tenga en sus habilidades, dedica un tiempo de preparación por cada clase, y eso se nota.
Te da material para tr...
Hay muchas características que definen a un buen profesor de inglés.
No basta con hablar inglés, ni siquiera siendo nativo, para saber enseñar. Las habilidades didácticas son tan importantes como las lingüísticas
Se prepara para tu clase:
Un buen profesor, por mucha confianza que tenga en sus habilidades, dedica un tiempo de preparación por cada clase, y eso se nota.
Te da material para trabajar fuera de clase:
El trabajo no acaba cuando sales del aula. Si quieres progresar de verdad, necesitarás dedicar tiempo a diario, tanto dentro como fuera de clase. Tu profesor puede ayudarte con esto recomendándote recursos, dándote ejercicios o lecturas, pidiéndote que te prepares presentaciones o conversaciones o, en general, proporcionándote cualquier actividad que te obligue a practicar. Asegúrate de seguir sus recomendaciones, verás que mejoras mucho más rápido.
Tu teacher comprueba tu desarrollo:
No hace falta que te sientes a hacer un examen cada mes, un buen profesor tiene formas de evaluar tu aprendizaje. Puede ser a través de la observación de tu trabajo día a día, o de pruebas de nivel, incluso con actividades entretenidas como juegos o presentaciones. Es importante que evalúe tu desarrollo de forma completa, es decir, evaluación continua y que tenga en cuenta todas las habilidades relacionadas con el aprendizaje: lo que entiendes, lo que sabes decir, lo que sabes escribir y lo que sabes leer; las famosas "four skills"
Se adapta a tu nivel:
Cada persona tiene su propio ritmo de aprendizaje. No sirve de nada que te presionen para que llegues a un nivel para el que no estás preparado, lo máximo que vas a conseguir es quedarte con lagunas o frustrarte. Tampoco es buena idea que sigas haciendo los mismos ejercicios una y otra vez si ya tienes un área concreta dominada. Lo mejor es que el temario vaya contigo, y que tu profesor sepa cuándo repasar, cuándo seguir con el progreso habitual y cuándo cambiarte de nivel. Un buen profesor debería poder recomendarte un curso que te valga, en el que no te pierdas y no te aburras.
La más importante:
Qu tu teacher sea empático! Sin esta soft skill será prácticamente imposible que un alumno de cualquier edad pueda aprender o tener un mejor entendimiento , no solo en los idiomas, sino en todas las materias académicas.
Ver más
Ver menos